Crónicas de un despojo anunciado

La región de Belén de Bajirá en el limbo político ante el despojo fiscal, territorial, minero y político de la “Mejor esquina de Sudamérica”

Las próximas elecciones regionales y las sombras del fraude y los delitos electorales.
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Los planes de desarrollo portuario, agrícola y minero pasan por este pedazo de territorio y ya se conocen las denuncias de los medios sobre la crisis humanitaria de los indígenas que habitan ancestralmente esa región, pues es una realidad la empresa del nuevo puerto y se hacen estudios de factibilidad de la línea férrea de containers para eludir el tráfico del Canal de Panamá y el Tapón del Darién.

Los informes de los medios nacionales de comunicación hacen un serio llamado a las autoridades electorales, a los organismos de control, a la Registraduría Nacional y al Consejo Electoral para que ante las próximas elecciones vigilen, controlen efectivamente e impidan el trasteo de votos de las comunidades del Chocó a Antioquia.

Los dirigentes cívicos del municipio de Riosucio en ese departamento, denuncian las prácticas de trasteo de votantes y de votos o de transumancia electoral de la zona de Belen de Bajirá a Turbo y Mutatá y la inminente repetición de la vieja práctica de la compra de votos para integrar los órganos territoriales como la asamblea y los concejos y con la elección de alcaldes en tan importantes y estratégicos municipios antioqueños.

Esa es una discusión vieja de los jefes políticos de Turbo y Mutatá que se agrava con su posición estratégica frente a los planes de desarrollo que impulsan los lideres del gobierno nacional.

El futuro de Antioquia y del país pasa por la llamada “Mejor Esquina de Sudamérica” y por ello se reactivaron las acciones ilegales de despojo de tierras de las comunidades ancestrales y de propiedad colectiva de la población negra del Departamento del Chocó y de Antioquia.

Se recuerda que solo mediante una acción de tutela fallada en el Tribunal Contencioso de Cundinamarca se obligó a la Organización electoral a contabilizar los votos en la última elección a Congreso y presidente de la Republica de la zona de Belen de Bajirá en la circunscripción electoral del departamento del Chocó y no en Antioquia como pretendía el Registrador Galindo y el ex senador Oscar Mauricio Lizcano y de su padre hoy en el Congreso de la República.

De otra parte, apesar de la muy buena, valiente, firme y honorable la carta la del Señor Gobernador del Choco al señor Presidente de la República sobre el tema de la devolución de la información catastral de los corregimientos del municipio de Riosucio Chocó, nada resuelven las autoridades nacionales sobre el respeto a los derechos del Chocó.

Antioquia y su Gobernador atreves de Turbo y Mutatá vienen “usufructuando” ilegalmente los recursos fiscales de Belen de Bajirá, Nuevo Oriente, Macondo y Blanquiset que corresponden al municipio de Riosucio-Chocó y que se mide en miles de millones de pesos.

Salvo la criticada decisión del municipio de Turbo de devolver las responsabilidades en materia de Educación a Riosucio en Chocó, nada pasa en esta materia. Todo sigue igual y los dos municipales antioqueños siguen recaudando los impuestos de los chocoanos sin que nadie les ponga freno y menos el infalible Fernando Carrillo.

Los políticos antioqueños en el poder van a querer envolatar el tema pues con el IGAC comenzaron bajando el mapa del Chocó y encaletando los libros de difusión del deslinde y amojonamiento. Como esto fue materia de denuncias en el diario El Tiempo subieron a su base de datos el libro del Deslinde y Amojonamiento y volvieron a vender el nuevo mapa. Pero nada hacen para devolver al Chocó la información catastral de los corregimientos usurpados.

Con desfachatez, algunos cronistas antioqueños como el conocido Juan Paz llaman a la guerra contra los Chocoanos y promueven el desconocimiento de los actos administrativos del IGAC el despojo físico de los servicios que se financian con los recursos de los chocoanos. Al parecer se quieren aprovechar del cambio en la dirección y el rumbo del IGAC para decretar el despojo.

Es el colmo que los órganos de control no exijan el cumplimiento de la ley y de los actos administrativos vigentes que a pesar de que los antioqueños quieran arrebatárselos al pueblo del Chocó siguen vigentes y serán materia de una decisión judicial de instancia en el Consejo de Estado. Obvias razones electorales estratégicas militan en la conciencia de los dirigentes tradicionales para enredar y diferir el respeto a la ley frente a la población chocoana.

El caso va a ser muy duro y el debate será cada día más fuerte, pues existen en este caso serias condiciones adversas cómo quiera que existen,

0. Una Directora del Igac proclive a sus jefes políticos y regionales, por demás con una larga vida institucional proclive a sus raíces regionales.
0. Un Presidente autista frente al tema, y más enredado que cuerda de cometa en Semana Santa.
0. Una Procuraduría ciega, sorda y muda y sometida al poder de los políticos antioqueños y anidando una candidatura presidencial en ciernes.
0. Una bancada antioqueña poderosa nutrida por su jefe regional el inmaculado Luis Pérez y azotada con los trinos de su Caudillo tórrido.
0. Desde el Centro Democrático se van a tragar al Chocó donde les ganan abrumadoramente los lideres petristas. A los hombres y mujeres del departamento les va tocar volver a salir a las calles y acudir a la justicia internacional en la CIDH para que sus derechos sean respetados.

El limbo jurídico decretado por la dirigencia política nacional contra el Rio Atrato, la zona y el territorio de Belen dé Bajira en la mejor zona del territorio chocoano y antioqueño hacen propicio el delito electoral, la barbarie criminal del nunca derrotado paramilitarismo regional y la usurpación fiscal y tributaria en esa región

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